COMENTARISTAS

viernes, 17 de noviembre de 2017

Besos de libro #171 Tiempo de promesas (IV)



-Ignoraba que estuvieras interesada en mis devaneos, pero te lo mostraré para que salgas de dudas.
Había más fuego en los ojos de Martín que en las profundidades del Averno cuando se abalanzó sobre Jimena sin ninguna consideración. La empotró contra la fría pared de piedra y redujo sus intentos de defensa apresándole las muñecas a ambos lados de su cabeza.
Se adueñó de su boca con una fuerza brutalmente posesiva, pero no le importó. Deseaba dar salida al suplicio padecido en todas aquellas jornadas por no poder expresar su preocupación. ¡Maldito fuera el diablo! Había procurado por todos los medios mantenerse alejado, y ahora ella hacia añicos su autocontrol mostrando el alcance de su deseo por él.
El propósito de Martín era conseguir que lo odiara con toda el alma. Esperaba que le mordiera, que le pateara. Que se debatiera con furia. Que luchara. Solo asi podría parar lo que había comenzado. Pero Jimena relajó los brazos bajo sus manos y abandonó la tensión bajo el calor de su piel. Abrió la boca para incitarle con la lengua y provocarle con los labios. Para exhalar un gemido desesperado que le hizo abandonar los restos de buen juicio que le quedaban. Liberó las muñecas para engancharse a su cuello con desesperación y adelantó las caderas.
En ese punto exacto, el mundo entero desapareció. Martín decidió que nada más importaba, salvo el contacto salvaje con Jimena. La sujetó por la nuca con una mano sin abandonar su boca, mientras con la otra rebuscaba bajo la camisa empapada la piel fría y húmeda de uno de sus pechos. Era esponjoso y tierno hasta lo impensable. La sintió temblar oír el contacto. Oyó un jadeo entrecortado cuando la aspereza de las yemas consiguió endurecer aquel delicioso pezón.
Y su sentido común regresó.
Si seguía, terminaría tomándola allí mismo, sobre el suelo duro de una cueva. Intentando saciar la necesidad que nunca vería colmada, por una mujer que no debía ser para él.
Apoyó la frente en la de ella, con la respiración totalmente descontrolada y un fuego verde en sus ojos que la dejó pegada a la pared, tan insatisfecha y excitada como él. Con los labios irritados por los besos, los pechos agitados por la pasión y las mejillas sonrosadas por la lujuria.
-Eres peligrosa para un hombre –murmuró, sin poder moverse del sitio.

Tiempo de promesasElena Garquin 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

El día que dejó de nevar en Alaska - Alice Kellen


Sinopsis
Un chico con el corazón de hielo.
Una chica que huye de sí misma.
Dos destinos que se cruzan.
Heather cree que solo hay tres cosas que sabe hacer: atraer problemas, salir huyendo y correr. Así es como termina en Alaska, en un pequeño pueblo perdido, trabajando de camarera mientras intenta llevar una vida nueva y tranquila. Su único problema es que uno de los dueños del restaurante parece odiarla y que ella nunca antes ha conocido a nadie que despierte tanto su curiosidad. Nilak es reservado, frío y distante, pero Heather puede ver a través de todas las capas tras las que se esconde y sabe que en ocasiones hay recuerdos que pesan demasiado; como los de sus propios errores, esos que intenta dejar atrás.
Pero, a veces, la vida te da una segunda oportunidad.
La nieve empieza a derretirse.
Y todo encaja.
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Con los rescoldos de este verano que se negaba a irse aun en octubre comencé a leer este libro el mismo día que cayó en mis manos porque no lo quería dejar mucho tiempo en la estantería esperando. Por eso y porque desde que supe de su existencia dije que lo leería sí o sí. Y todo vino rodado porque llegó cuando estaba terminando La tormenta de cristal de la que os hablé hace un par de días.

Alice Kellen se ha convertido en una autora de las que leo lo que saca en cuanto lo saca porque siempre es sinónimo de historias que me van a llegar, con las que voy a disfrutar (sufrir también) y que me van a encantar. Con este libro vuelvo a tener leído todo lo que ha publicado hasta la fecha. Ahora toca esperar la tercera parte de la serie Volver a ti.

Con El día que dejó de nevar en Alaska no ha sido menos. Quizás es la historia más seria, junto con Sigue lloviendo. Seria en cuanto a drama personal por parte de los protagonistas.

Me ha gustado mucho, como todo lo que escribe, sobre todo por la ambientación que ha elegido en esta ocasión. Viajar a Alaska, donde hace un frio de muerte (o eso dicen porque yo no he estado nunca) cuando aquí todavía nos estábamos cociendo en nuestro jugo ha sido una experiencia única.

Una vez que me ponía a leer, me metía tan de lleno en la historia que estaba allí, viviendo con los personajes el frio, las nevadas, las tormentas, los paisajes. ¿Os he dicho que no soporto el calor y me encanta el frio? Más a mi favor para que me gustase lo que estaba leyendo.


Aunque la historia es dura porque nuestros dos protagonistas son dos personas rotas y que creen que no tienen reparación posible, me ha gustado y me han gustado ellos, aunque he tardado en tomarles el punto. Porque no me digáis que Nilak al principio no es un poco… ejem. Pues eso.

Y luego está Caos. Ese perro me ha enamorado desde la primera aparición que tiene. Es tan adorable y tan monoso que me lo quedaría para mí. Alice, me lo pido.

A diferencias de los libros anteriores de la autora, este está narrado en primera persona por Heather y en presente. Hasta ahora no había leído nada de Alice Kellen narrado en presente y fue una sorpresa cuando lo empecé. Y entre capítulo y capítulo tenemos un diario escrito por otro personaje que le da un punto de misterio porque tendremos que ir descubriendo quien es y lo que nos cuenta en esa historia paralela.


Alrededor de este trio tan peculiar que componen Heather, Nilak y Caos hay otros personajes que también se hacen querer por méritos propios, aunque con algunos de ellos no empecemos con bien pie de primeras. John, Seth, Sialuk o su abuela Naaja (me cachis en los nombres que los tengo que buscar para ver cómo se escriben) hacen que la novela avance en dirección menos dramática y le dan un puntito de alegría al asunto con su buen humor y la forma de afrontar la vida de la forma más positiva posible.

El día que dejó de nevar en Alaska ha sido una lectura compulsiva, que me ha emocionado, con la que he disfrutado y con la que he sufrido y porque no soy de llorar que si no hubiera gastado muchos paquetes de pañuelos.

¿Lo conocíais?
¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
Contadme

Otras reseñas de la autora en el blog:
Llévame a cualquier lugar
33 razones para volver a verte
23 otoños antes de ti
Otra vez tú
Tal vez tú

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lunes, 13 de noviembre de 2017

La tormenta de cristal - Morgan Rhodes


Sinopsis
En Mytica, las alianzas y las traiciones pueden entrelazarse hasta formar un nudo letal. Destino Profetizado o no, el destino de los habitantes de Mytica no parece tan inmutable como algunos creen, y hay quien aspira a moldearlo con sus propias manos. Vida Entre príncipes, reyes, traidores y rebeldes hay vidas que terminan, otras que se resisten a hacerlo, otras que se reanudan y otras a punto de comenzar. Lealtad A pesar de las traiciones, los protagonistas del devenir de Mytica han empezado a forjar lazos de lealtad más allá de los intereses comunes o la familia.
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No hay derecho a que después de más de un año de espera para poder leer este libro, haya caído en mis manos me lo haya ventilado en menos de dos días y que me deje al final del libro con esta sensación de vacío. Claro que la culpa es mía y solo mía por empezar a leer una saga de la que se publica un libro al año y con suerte. Si me hubiera esperado a que estuviera completa no me pasarían estas cosas.

¿Después de este final que hago yo con mi vida lectora? Porque me ha dejado tocada y hundida.

Porque lo que nos ha hecho Morgan Rhodes a sus fieles lectores no tiene nombre. Es una persona mala y perversa… desde el cariño. Por lo menos he visto que el sexto libro se publica en inglés en abril y espero que los señores de SM no nos hagan esperar mucho (porfi, porfi, porfi) que esto es un sinvivir.

Intentaré que sea una reseña sin spoilers ni de este libro ni de los anteriores. No prometo nada.

¿He dicho ya que me encanta la portada? Pues me encanta la portada con Magnus en preferencia y en solitario como el héroe (o anti héroe) que es y dándole el mérito que se merece. Porque es Magnus y en el poster de la portada (mucho más grande) se aprecia perfectamente.

Pero vamos a ello. Justo en el momento en el que termina La marea de hielo es cuando empieza La tormenta de cristal (que, por cierto, si en el titulo original no tiene el artículo no entiendo por qué se lo ponen en el título en español).

A pesar de lo enfadada que estoy con ese final del libro (no sé si lo habréis notado) y no porque no me haya gustado (que también) sino por la incertidumbre con la que nos deja de cara al siguiente libro, tengo que decir que La tormenta de cristal me ha encantado.

Esta es una saga en la que cada libro que leo me gusta más que el anterior. Y eso que ya el libro anterior me gustó mucho. La evolución tanto de la trama como de los personajes es increíble atrapando en la lectura desde la primera página.
La saga de La caída de los reinos no tiene un protagonista preferente, sino que tiene un reparto coral en el que cada personaje tiene su importancia. Pero mi favorito es, desde el primer libro, Magnus. Sus capítulos son los que he leído con más avidez y los que esperaba con más ganas.

Porque La tormenta de cristal, al igual que los libros anteriores, está dividido en capítulos y cada capítulo lleva el nombre de uno de los personajes centrándose en ese en concreto pero narrado en tercera persona y en pasado.

Esta forma de narrar y de dividir el libro me parece un acierto ya que al final de cada capítulo deja con ganas de seguir leyendo para volver a ese personaje. ¿En que se traduce esto? En que cuando te quieres dar cuenta ya te has terminado el libro.

Me he metido tanto en la historia y me ha gustado tanto el desarrollo de la trama, aunque en algunos momentos he sufrido de lo lindo, que incluso los capítulos de Lucía y de Amara, dos personajes que no me gustan y de los que no me interesaba gran cosa, los he leído con avidez porque en ellos también se desvelan cosas importantes de los que conforman este puzle gigantesco que nos ha regalado Morgan Rhodes.

Ya he dicho que mi personaje favorito es Magnus, por lo complejo que es, por su forma de luchar por lo que quiere, por defender a los suyos haciéndolo como mejor sabe. Algunas veces se equivoca porque no es perfecto y sufre cuando no se siente correspondido. Y por la evolución que se le va viendo a lo largo de la saga. Soy muy imparcial con él, lo reconozco.

Pero también hay otros personajes que me gustan mucho. Como Cleo. Me encanta su carácter luchador, protectora con sus amigos y combativa con sus enemigos. Shippeo mucho la pareja que hace con Magnus. Sus conversaciones, la tensión que hay entre ellos… me encanta.

También me ha gustado en este libro Jonas, que en el pasado hubo momentos en los que no me gustó. En este ha sido todo lo que el personaje podía dar de sí y me ha agradado más que en los libros anteriores.

Lucia ha sido una sorpresa en este libro. En los anteriores no podía con ella y en el primer capítulo suyo iba en esa dirección, pero luego ha dado un cambio y me ha gustado algo más. No digo que llegue a ser uno de mis personajes preferidos, pero se ha enmendado un poco. Y espero que se termine de enmendar en el sexto y que haga lo que pienso que tiene que hacer. No me hagáis caso, yo me entiendo.

Este quinto libro de la saga queda totalmente abierto y me deja con mucha desazón para el siguiente más que nada por la espera hasta que se publique el sexto libro en el que se resolverá todo (espero) pero que tienen que pasar muchas cosas para que quede bien cerrado en que será un libro esperado y apoteósico (espero otra vez).

En cuanto a la narración he notado un par de erratas que no se si son fallos de traducción o de escritura de la autora pero que no me cuadraban, sobre todo uno en concreto.

La tormenta de cristal ha sido una lectura adictiva que me ha robado horas de sueño pero que doy por bien empleadas en leer esta trama que me tiene enganchada y de la que espero su conclusión como agua de mayo.

¿Lo conocíais?
¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
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Otras reseñas de la autora

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